CONOCIMIENTO CRÍTICO: Transantiago: El exterminio de la Dignidad

por Ricardo Pérez.
Periodista de la Cooperativa de Trabajadores Centro Alerta

Desde principios de año Centro ALERTA está recopilando información sobre el funcionamiento del Transantiago, sus ganancias, formas de explotación y los cambios que ha generado en nuestra vida cotidiana, entre otros elementos. Queremos generar material de contrainformación útil a las luchas de las organizaciones que resisten esta política de los poderosos . Si tienes alguna información que quieras a conmpartir con nosotrxs escríbenos a:  lasedeautoeducacion@gmail.com    www.centroalerta.cl

El pasado 26 de Julio se llevó a cabo el lanzamiento del libro, “Transantiago: La capital indignada” del Periodista de la Universidad de Chile, Claudio Garrido en la sala master de Radio Universidad de Chile. En el texto, el autor va pasando por los distintos elementos que configuraron el actual sistema de transporte capitalino, clarificando la suma de errores conscientes y a algunos de los responsables del fracaso de la locomoción pública.

«Se gastaron más de 4 mil millones de pesos en estudios, para hacer algo entre cuatro paredes y sacar un sistema mediocre que afectó negativamente la vida de una ciudad completa, sin excepción. Este libro es un manual de cómo no hacer las cosas bien, y explica qué es lo que no hay que hacer, sobre todo de cara a la próxima licitación de 2018». Explica Garrido (El Mostrador).

En la presentación del libro, el periodista Juan Pablo Cárdenas, el prorrector de la Universidad de Chile e Ingeniero de Transporte, Sergio Jara y el profesor de la misma casa de estudios, Claudio Salinas, dieron lugar a una conversación con respecto a las condiciones actuales del sistema. Sergio Jara, quien reconoce saber y conocer a la mayoría de los asesores que estuvieron a cargo de la gestión, hizo un desglose profundo por medio del libro de Garrido.

En el análisis, Jara menciona el punto de optimización máxima en donde indica que los mismos asesores son responsables de planificar un proyecto que levanta la bandera de la máxima optimización. Explicó que se consideró desde un inicio que 6 personas tuvieran que acomodarse en un metro cuadrado en el metro y buses que implementa el sistema.

En esa línea, hubo mención respecto a los distintos diagnósticos que se hicieron y que advirtieron de los evidentes problemas del proyecto. El diseño de la ciudad con calles que no están preparadas para el tránsito expedito de buses, lo que explica la consecuencia de vías exclusivas y el daño del pavimento. La falta de frecuencia del servicio por la insuficiencia de flota y la escasa cobertura fueron generando una falta de confianza por parte de los usuarios. Esa desconfianza tuvo como una de sus consecuencias la excesiva compra de autos por aquellos usuarios que vieron en el transporte público un verdadero obstáculo.

Finalmente una de las mayores problemáticas que presenta el Transantiago tiene que ver con la profundización que generó en la ciudad, no solo del parque automotriz sino que de los mismos usuarios en paraderos y andenes. «Lo que ganaste sacando micros viejas, lo perdiste con todos los autos que se compró la gente y la congestión que esto genera», explica Garrido, en El Mostrador.

A lo anterior, suma el aumento desmedido del parque automotriz en el país, el que se ha septuplicado en 15 años, según cifras del Registro Civil. Debido al aumento explosivo de automóviles y buses en las calles, el metro se transformó en el chivo expiatorio del completo colapso de un sistema que estuvo pensado y que jamás tuvo cuestionamientos respecto a su falta de consideración en el factor humano. Desmayos y abusos son las consecuencias cotidianas de un vagón que se cae a pedazos.

Metro asumió una serie de responsabilidades con el sistema para el que nunca estuvo preparado. Finalmente se transformó en una gigantesca máquina de plusvalía inmobiliaria. Siendo instrumentalizado por el valor del terreno que genera la cercanía de las estaciones.

Las responsabilidades del asunto comenzaron a disgregarse con el fin de centrar la atención en otro sujeto. La evasión fue entonces el caballo de batalla que comenzaron a levantar las empresas de los buses y el estado con el fin de paliar y perder de vista a los verdaderos responsables.

Los choferes: del Abuso a la Muerte.

“E decidido. Mandar. Una carta. Al inspector regional del trabajo. Para contarles cómo tratan a los sindicatos. En mi empresa. Por lo tanto, me voy a kemar en el ministerio del trabajo. Asta siempre. Compañeros”

Fue el mensaje que envió Marco Cuadra a su compañero de labores via Whatsapp para explicar su intención de inmolarse para ejercer presión por el trato laboral en contra de trabajadores sindicalistas.

Fue el 2 de junio de 2014 cuando Marco Cuadra llegó más temprano de lo común, a eso de las 7 de la mañana al terminal de la empresa RedBus en Huechuraba. Tomó un bidón de bencina, se roció y se prendió fuego. Sus compañeros intentaron apagar las llamas con extintores y chaquetas para finalmente darse cuenta de que, Marco Cuadra había quedado gravemente herido y con la mayor parte de su cuerpo calcinado, pero vivo. Luego de 25 dias de agonia, Marco Cuadra de 48 años y padre de 2 hijos muere en el hospital San José.

Manuel Aguilar, dirigente de Transantiago describió la serie de vulneraciones laborales que sufren los trabajadores del servicio de transporte. Habla de un 90% de colegas que se encuentran con problemas de salud mental. Menciona el timbre de parada como un factor que genera desagrado e irritación en el lugar de trabajo, explica que algunos intentan sobrellevarlo escuchando musica pero aun asi no se han buscado medidas que permitan mejoras para el trabajo que desarrollan en el cotidiano.

Mencionó también que el estado de los buses genera un peligro para trabajadores y usuarios del servicio. A la vez no tienen paradas ni la posibilidad de ir al baño mientras desarrollan su turno.Y una de sus mayores problemáticas que tiene que ver con la responsabilidad que tienen que asumir los choferes frente a los parte y no la empresa. Recuerda como el caso de Marco se ha replicado en compañeros que han cometido suicidio porque se ven sobrepasados por las condiciones laborales.

Los planes a mediano plazo.

Las empresas que manejan el transporte capitalino se han hecho cargo de poner el foco de atención en la evasión. El gran chivo expiatorio de la crisis del transporte. Se quiere llevar a cabo un plan de a nivel nacional en contra de la evasión, mejorando las medidas de control y las sanciones. A la vez, se va a impulsar campañas “educativas” de control de la conducta, esto debido a que las empresas entienden que el perfil del evasor no está basado solamente en su nivel socio-económico, sino que es más amplio y diverso.

Otra de las propuestas tiene que ver con la modificación de la ley de tránsito en la que se pretende, entre otras cosas, tipificar como infracción grave la evasión, reforzar las atribuciones de carabineros, inspectores fiscales y municipales, otorgándoles la facultad incluso de bajar a las/os pasajeros y retener una tarjeta mal empleada (como una TNE usada por un adulto). Y la creación del registro público de pasajeros infractores, que facultará a la Tesorería General de la República a retener la devolución de impuestos a la renta por las multas impagas de evasión.

La evasión ha abierto un nuevo nicho de negocios que la empresa Alto Evasión a monopolizado. Se han hecho cargo de la campaña de criminalización y estigma a aquellos que no pagan el pasaje del transporte. Además, han tenido una presencia importante en creación de propuestas para impugnar la evasión.

Alto propone la creación de un nuevo marco legal que facilite la criminalización de evasores y su persecución. Se propone que la evasión pase a ser una infracción del código penal equivalente al hurto para que los evasores puedan ser elevados en condición de imputados a control de detención, inmediatamente tras ser fiscalizados. A la vez se quiere impulsar una nueva jurisprudencia, apoyando a fiscalía con la entrega de información clave de los imputados, que permita obtener penas más altas. Medida que ya se ha implementado en casos del retail.

Las medidas sugieren incluso facilidades de pago. Si se detecta un evasor en una fiscalización, para no ser detenido podrá en el momento pagarle al  fiscalizador la multa con tarjeta de crédito o débito, obteniendo un descuento por el pago inmediato. (La Tercera, 21-06-2015). Y en los casos más nefastos, una persecución mucho más profunda. Para evitar el mal uso de los pases escolares, se propone un sistema de reconocimiento facial en buses del Transantiago (El Mercurio, 19-05- 2015; Publimetro, 04-04- 2016)

El libro de Garrido comienza a instalar algo que debería ser trabajado previo a los cambios que se quieren generar en el sistema de transporte en 2018 y para eso entiende que hay responsabilidades que no se han asumido y faltas que no se han pagado.

«Al menos dos estudios previeron el desastre y llevar adelante el plan en los plazos que se hicieron no era un consenso dentro del mismo gobierno. Aquí hubo un triunfo de una vehemencia política, de personas que no midieron consecuencias y que hoy en día no pagaron absolutamente nada por el desastre, muchos siguen en la política y en las empresas como si nada hubiese pasado».

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